Moodlear o no…

Durante las más recientes semanas, por no decir meses, me he encontrado enfrentado con más fuerza a esa combinación que convierte la pasión en trabajo y viceversa. Aunque no se note mucho, las «ocupaciones diarias» han pasado a ser las «satisfacciones» de cada día, pues las lecturas, las charlas y las labores de cada escenario me permiten además decir lo que propongo como título de esta entrada, que matizo ahora como:


Mo(o)dlear o no…


El ritmo actual de la investigación y el trabajo práctico en didáctica y pedagogía mediada por TIC al que tenemos acceso, se encuentra orientado casi por completo hacia dos modelos de aplicación: Usar o no Moodle como plataforma/ambiente virtual de aprendizaje.

Esta de Moda Moodlear (What’s the Mood of your Class ? ¡ Moodle ! ). Y es que su uso en cientos de instituciones académicas habla bien de sus características y las posibilidades que le da ser un producto de la web 2.0 (software libre, construido por equipos independientes, escalable, adaptable, etc…).

No obstante, y declarando que no estoy en contra de Moodle, creo que existe una sensible distancia entre lo que corresponde al uso de la tecnología por los estudiantes y su rol dentro de la academia.

Tecnología fuera y dentro del aula

Obviando el hecho de considerar que el concepto «aula» se vuelve difuso frente al uso de tecnología y todo el espectro teórico y de reflexión que fluye por las mentes de intelectuales y geeks (!!) desde hace algunos años, la parte «tangible» de la tecnología -abordada como el conjunto de plataformas, programas, aplicaciones y juegos que el joven utiliza cuando no es estudiante-  (frontera que ha creado la academia), no se parecen mucho a las mismas dentro de aquellos escenarios que la sociedad define como de enseñanza-aprendizaje; parece que los avances de la tecnología se dividen entre lo que se utiliza para aprender y los que usualmente vemos o conocemos/usamos en nuestra vida diaria.

El concepto de aprendizaje durante toda la vida (longlife learning), contradice de facto esta posibilidad. Es necesario que los instrumentos que utilizamos en nuestra vida diaria se aproximen de la mejor forma a los que la academia pone en juego en el ejercicio docente.

Una propuesta

En la más reciente Feria del Libro de Bogotá, con el aval y apoyo de la Universidad de la Salle, la Red de Lectura y Escritura en la Educación Superior (REDLEES) y el Centro de Investigación en Educación y Pedagogía (CIEP), tuve la oportunidad de compartir con dos excelentes profesionales (Profesores Juan María Cuevas  y Clarena Muñoz) un conversatorio sobre el tema Lectura y Nuevas Tecnologías en la Educación Superior.

En aquel conversatorio socializamos ante un selecto auditorio (asistieron aproximadamente 180 personas), los avances de nuestras investigaciones en el tema. Tuve la oportunidad de exponer ante el auditorio la  idea de usar un grupo de tecnologías para aminorar la frontera entre la academia y la vida cotidiana en el ámbito de las TIC para la educación.

Captura de pantalla de la presentación en la XXXII Feria del Libro de Bogotá.

Título de la presentación

En esta presentación, comente un conjunto de aplicaciones reconocidas y propuse una metodología como aproximación didáctica para su uso en la enseñanza.

En una siguiente entrada, podré referirme ya puntualmente al respecto.

Tecnologías cotidianas vs. Moodle

Aunque con la salida de Moodle 2.0 se espera cubrir parte de esta necesidad, la moda de [mudlear] debe superar esa frontera y permitir generar didácticas que como expuse en mi presentación, den lugar al «longlife learning» de forma real y concreta en cada sesión de clase.

¿ Qué «tecnología» usa usted (le proponen) para fortalecer sus procesos de enseñanza-aprendizaje ?

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