Estar aquí y ahora con información. Fuentes y ríos para la educación.

Hace algunos momentos, en el curso de algunas distinciones en el ámbito de la información , la educación y la tecnología, hallé un mensaje de Vala Afshar (Afshar, V. 2016) . Se trataba de uno compuesto por un enunciado, una enumeración y una reflexión. Tal estructura atrapa y obliga al lector más superficial a hacer por lo menos una “captura visual” del contenido, y reiniciar su lectura ya con otras neuronas. Sin embargo lo más importante no es el formato, ni las sinapsis que genera; para este caso, lo interesante fue la posibilidad de conectar y extrapolar lo que la numeración trae a escena:

Según lo que podemos interpretar de esta pastilla, la velocidad con la que se genera información (no datos, ni conocimiento) pasa de la interacción casi nula a una interacción supuesta. La ausencia de interacción que el papel (aún) ofrece con sus lectores es “más lenta” que aquellas que se dan en interficies (no interfaces). Las mecánicas de interpretación “empaquetada” en papel se encuentran superadas por aquellas en las que interacción se mantiene “probable”. Una segunda distinción apunta a que la brecha comunicativa se puede analizar enfrentando datos en papel (contexto cerrado) y datos en digital (contexto abierto); formas de interpretación mecánica, lectura en formato cerrado, e interpretación heurística, lectura en formato abierto. Entre más abierto el medio, aunque no sea una condición única, más alcance parece lograr.

No obstante, lo que aún es más importante es la línea final, interpreto: la brecha entre los impresos y la televisión amplía la ventaja que toma la socialización digital con sus características. Estas características de la socialización digital son los contenidos, los agentes que miran, los agentes que acechan; como en comunidades de práctica o aprendizaje: sus miembros activos, sus miembros periféricos, el núcleo y sus participantes externos.

Con toda seguridad estas características son parte del impulso que tienen los medios como @Twitter para mantener las dinámicas de construcción y reconstrucción social que se nos hacen naturales. Sin ser un versado en el tema, no creo que los impresos pudieran tener este tipo de agentes más allá de la relevancia obtenida cuando la alfabetización letrada no superaba al 50% de la población.

Se evidencia así el espacio entre las formas de comunicación concediendo ventaja a lo que usamos con mayor frecuencia para establecer lazos y renovar dinámicas de participación. Lo que da lugar a la irrupción de una tecnología no es su presencia histórica tanto como su grado de apropiación social, la utilidad que encontramos en una tecnología para generar lazos promoviendo experiencias en el aquí y el ahora.

Hechos como los acaecidos (positiva y negativamente) en los últimos 10 años, deben su importancia al perfil de uso del tipo de tecnologías que les acompañó. No nos podemos referir más al “simple” uso de tecnología para informar y comunicar o construir conocimiento (TIC). Desde hace más o menos 10 años estamos caminando sobre el uso de tecnologías para interactuar (como observador, como practicante o en cualquiera de los roles de comunidades de práctica), y en tanto nos es posible, construir experiencias, conocimiento. Para hacernos a una idea -a una representación- del mundo, tomamos lo que un nuevo habitus rodeado de pantallas nos proyecta.

 

Más con la mano, menos con el cerebro.

La habilidad manual que llegará a nuestro cerebro... ¿con pantallas?

Manos y Cerebro

Nuestras interacciones dependen del tipo de pantalla o del medio-contexto al que solemos interpelar como vía de acceso al conocimiento. Podemos dialogar a partir de la información que reconstruimos desde distintas fuentes. Hacerlo desde el hecho que observamos en el ayer histórico, de la noticia o el hecho de hace algunos momentos o compartir directamente la situación si “nos” encontramos en el mismo escenario (histórico o narrativo). Es como si lo compartido estuviera mucho antes (dispositivo magacín), sencillamente “antes” (dispositivo periódico), hace algunos momentos (dispositivo noticiero, aunque diga último minuto), o ahora mismo (dispositivos Twitter(c), redes sociales, realidad aumentada…). Aunque todas las interacciones también se valgan del dispositivo socialización, diálogo, comunicación cotidiana.

Mis padres y en ocasiones yo mismo, me encuentro dialogando con distintas personas dependiendo del tipo de dispositivo del que nos valemos para acceder al conocimiento y construir experiencia; algunos conectamos más el dispositivo a la cabeza, a funciones cerebrales, y otros lo conectamos (apenas) a las manos, a la manipulación visual, a la memoria de “breve” plazo.

Este tema de hacernos a una realidad que “deriva” de interacciones mediadas por pantallas no es algo diferente a la forma en la que sin ellas lo hacíamos, o sí lo es: la diferencia está en la obsolescencia que contienen los datos y la consecuente necesidad de construir con más fuerza cada experiencia cada momento; ser conscientes del aquí y el ahora es el ancla que nos hace humanos frente a la tecnología, las dinámicas de la información y sus embates.

Todo fluye, hasta tuiter

Todo fluye, hasta tuiter

Como el río de Heráclito y las metáforas de la fluidez perpetua, cada vez que nos “asomamos en” Twitter, encontramos una nueva cascada de datos, un nuevo tema que leer (trending topic). La socialización digital promueve un diálogo basado en información que nos espera y nos incita a responder y “mojarnos” con cierto grado de pertinencia. También podemos continuar en otro nuevo cauce o hacer parte de una comunidad tan fluctuante como las normas y reglas que la contienen.

En educación podemos quedarnos con el magacín o con el flujo de la socialización digital, lo que en todos los casos debemos advertir es que tanto más interactivo el flujo de información, lo único que permanece en él es el cambio.

 

Referencias

Afshar, V [ValaAfshar]. (2016, julio 15) News velocity (lowest to highest): 1. Magazines 2. Newspaper 3. Television 4. @Twitter And the gap between 1-3 and 4 continues to widen. [Tuit] https://twitter.com/ValaAfshar/status/754063003121754112

Interficie es el nombre referido a la información dentro de la interfaz persona-computador: aquel conjunto de elementos-dispositivos (hardware,software) con los que o a través de los cuales un “usuario” interactúa con un hipermedia o un sistema informático.

A este respecto tengo que anotar la remembranza que me da pensar en los “best seller” de algunas épocas en el siglo pasado. Con la seguridad de equivocarme, hablar de escritores como best sellers responde más a factores como nicho y plataforma editorial.

Tanto en el sentido de Deleuze o Foucault: discursivo, no-discursivo, como en el que “práctico”·celular, red.

Manovich, Lev. (2001). The Language of New Media. En: http://dss-edit.com/plu/Manovich-Lev_The_Language_of_the_New_Media.pdf

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