Escribir efectivamente.

El título de esta entrada podría no ser tan claro para algunas personas. “Hacer algo” y “hacerlo efectivamente” no pareciera contener diferencia alguna. Si efectúo algo, precisamente lo estoy haciendo. Tener efectivo puede entenderse como tener algo tangible. Pero más allá de eso, “efectivo” y “efectivamente”, distan mucho de remitirse simplemente a lo puramente tangible o a cosas que de facto se cumplen; hacer algo efectivo es lograr el objetivo propuesto con el menor esfuerzo (cognitivo, temporal o espacial). Por ello, la frase “escribir efectivamente” denota con exactitud escribir con el efecto deseado, sin ambigüedad o rodeos.


El ejercicio docente brinda muchas alegrías y satisfacciones, y si no la mayor de ellas sí una bien importante es ver que nuestros estudiantes escriben mejor, se expresan sobrepasando la barrera ortográfica y llegan a “vender” con sus escritos, a plasmar sus más extraordinarias creaciones en este arte.

Y precisamente el arte no puede dejar de ser “efectivo”. George Orwell, conocido escritor de casi todas las generaciones de aprendices de la lengua inglesa por su obligada “Animal Farm”. También se preocupó por la efectividad en la escritura. Siendo él escritor reconocía cuán poco valorado es el estudio y cuidado del idioma comparándolo con otros tipos de estudios:

“Language is considered a decorative art, fit for entertainment and culture, but practically useless in comparison to the concrete sciences. Just look at the value of a college degree in English versus one in computer science or accounting.”

No obstante, y contraargumentando esta realidad, Orwell propuso 5 elementos para que en este ámbito la escritura alcanzara un reconocimiento y valor, si no similares al de otras esferas del conocimiento y de la práctica, si se tomara en cuenta como fuerte basamento para sus propios desarrollos.

Estas cinco, y por algunos interpretadas seis claves para la escritura efectiva se concentran y reinterpretan en los siguientes apartados:

1. Nunca utilices una metáfora, símil u otra figura retórica que estemos acostumbrado a ver impresa. (No todo lo que dices puede ser escrito: presta atención al “registro”).
2. Nunca utilices una palabra larga donde puedas emplear una corta. (ok).
3. Nunca uses la forma pasiva si puedes usar la activa. (Evita “hemos estado haciendo”, di “hicimos”).
4. No utilices nunca un extranjerismo, palabra científica o tecnicismo siempre que tengas un equivalente en tu idioma habitual.
5. Rompe cualquiera de estas reglas antes que decir una barbaridad.

De esta forma, si releemos estas “instrucciones”, según Orwell podremos darle al idioma y su expresión un mejor uso, y según su propio argumento, sacar a al sociedad de la actual decadencia en l que se halla sumergida.

“Most people who bother with the matter at all would admit that the English language is in a bad way, but it is generally assumed that we cannot by conscious action do anything about it. Our civilization is decadent and our language — so the argument runs — must inevitably share in the general collapse. ” (Orwell George. (s.d.)  Politics and the English Language. En: http://tinyurl.com/nsagx. )

No sé si funcionó con la lengua inglesa, pero es la intención de esta entrada que prospere en nuestra lengua española.

Mayor información en el artículo de Orwell: Politics and the English Language. En: http://tinyurl.com/nsagx.  O en la lectura que inspiró esta entrada: http://tinyurl.com/2jo7lr

Muchas gracias.

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