La inteligencia artificial generativa (IAG) está transformando la educación, ofreciendo oportunidades únicas para enriquecer el aprendizaje. Sin embargo, en este proceso surgen ruidos—barreras que dificultan su adopción crítica, creativa y pedagógica.
Hace algunos años reflexioné en “El Tacto Pedagógico Y El Valor Del Link (The Pedagogical Touch and The Link’s Value)” (enlace al artículo original, enlace a su entrada) sobre cómo el acompañamiento pedagógico, desde la visión lasallista, puede ser ese puente fundamental que facilite esta adopción. Hoy, esas reflexiones cobran aún más relevancia frente al desafío de integrar éticamente tecnologías como la inteligencia artificial generativa en educación.
¿Por qué es tan vital el acompañamiento?
El acompañamiento, inspirado en la metáfora del “ángel custodio”, se centra en conocer y entender la realidad de nuestros estudiantes. Es un ejercicio constante de mediación entre información, conocimiento y el contexto social del aprendizaje. Esto evita el “ruido” o las barreras que surgen al intentar adoptar tecnologías sin un propósito claro y sin una guía crítica.
En otras palabras, no basta con que estudiantes y docentes tengan acceso a tecnologías como la inteligencia artificial generativa. Es necesario que exista un acompañamiento continuo que oriente su uso desde una perspectiva crítica, creativa y profundamente humana.
Por ello, rescato tres puntos clave del artículo:
- El acompañamiento trasciende épocas y culturas: no se limita a una herramienta o tecnología específica, sino que depende del docente como mediador consciente.
- Tecnología como mediación, no solo como instrumento: La tecnología cobra valor cuando acompaña procesos significativos y no cuando simplemente se introduce sin intención pedagógica.
- Superar la brecha didáctica: El verdadero reto es conectar las formas actuales de comunicación digital con las prácticas pedagógicas tradicionales, creando vínculos significativos para aprender y enseñar.
En este contexto, hoy más que nunca, el acompañamiento debe ser un acto deliberado, reflexivo y permanente. Invito a profundizar sobre estos temas en otras entradas del blog relacionadas como [“Tecnología con tacto“, “¡Prezificate!“] , y a releer [mi artículo original], que sigue siendo una guía para entender y enfrentar estos desafíos.
¿Te has preguntado cómo integrar realmente la tecnología con un sentido profundamente pedagógico? Compártelo conmigo.
Referencias:
Las TIC como instrumento de humanización. (2010). In Revista De La Universidad De La Salle (Journal-Article No. 53; Vol. 2010, pp. 177–189). https://revistauls.lasalle.edu.co/files-articles/ruls/vol2010/iss53/14/fulltext.pdf
Galindo Cuesta, J. A. (2013). El tacto pedagggico y el valor del link: (The pedagogical touch and the link’s value). SSRN Electronic Journal, https://dx.doi.org/10.2139/ssrn.2356432. https://doi.org/10.2139/ssrn.2356432
Galindo, C. J. A. (2011b). Brechas didácticas y brechas digitales. Retos para la formación docente. Actualidades Pedagógicas, 1(58), 45–64. https://doi.org/10.19052/ap.531



Es interesante como se conecta la pedagogía con La inteligencia artificial generativa (IAG), desde una postura ética, invitándonos que nos permitan adoptar las nuevas realidades teconológicos desde un sentido responsable y mediador en el rol docente.
Se hace necesario que la parte ética y el desarrollo del pensamiento crítico estén juntos para dar buenos resultados en el proceso de enseñanza aprendizaje. Considero que cuando integramos la IA en nuestras clases con el objetivo de ser más dinámica, más creativa e innovadora los estudiantes se van a conectar y los conocimientos van a llegar de una manera más espontánea y con mayor nivel.
Con sus matices, pero es cierto: integrar pedagógicamente los modelos de lenguaje largo (IAG) en nuestras prácticas es una manera de conectar formas de comunicación no regladas con formas de enseñanza y aprendizaje bajo una intencionalidad pedagógica.
Gracias Leidy.
Gracias por tu comentario Ailen.
No basta con solo con integrar el uso de las herramientas tecnológicas para alcanzar los objetivos, es necesario tener como base la pedagogía y la didáctica. Promoviendo escenarios y ambientes de aprendizaje llamativos y significativos, donde se tenga en cuenta la diversidad de los contextos y las diferentes necesidades de los estudiantes. La tecnología es una herramienta que, utilizada con fundamento pedagógico y didáctico, puede generar enormes cambios en la educación.
Los maestros, por su parte, no deben solamente ser usuarios, sino que deben promover en sus estudiantes un uso responsable y ético de la información adquirida (Avilés et al.2025).
Avilés, R. M. F., San Martín, B. O. V., Avilés, V. A. F., & León, D. I. C. (2025). Empoderando a docentes y estudiantes en zonas rurales del cantón Baba-Ecuador: Propuesta para la integración tecnológica en el aula. REVISTA ODIGOS, 6(1), 9-34. uisrael.edu.ec
Es interesante entender que el acompañamiento pedagógico sin duda alguna, es esencial en la adopción de la inteligencia artificial en la educación. La tecnología sin un guía, es una herramienta que no se aprovecharía al máximo.
Sigue siendo un reto que todos los profesores (as), se interesen por adaptar nuevas prácticas y salir de la tradicionalidad en las aulas. Es importante que los docentes que se forman, se capacitan y se actualizan en nuevas tecnologías, motiven y guíen a sus colegas para que también adopten estas innovaciones en sus metodologías. De esta manera, se siga fomentando una transformación en la calidad de la educación.
El artículo resalta la importancia del acompañamiento pedagógico en la adopción crítica y creativa de la inteligencia artificial generativa, enfatizando que la tecnología por sí sola no transforma la educación, sino que requiere una mediación consciente y significativa. Coincido en que el verdadero reto no es solo acceder a estas herramientas, sino integrarlas de manera reflexiva para potenciar el aprendizaje sin perder el sentido humano. La metáfora del «ángel custodio» resulta acertada, ya que enfatiza el papel del docente como guía en este proceso, evitando que la tecnología se convierta en un fin en sí misma en lugar de un medio para mejorar la enseñanza.
Si Camila. Cerca de los rituales y los hábitos, el custodio se presenta como aquel quien responde, promueve y de cierto modo se “acciona” frente a las necesidades y revelaciones de la experiencia educativa.
Muchas gracias por tu comentario.
Tienes razón Alejandra. No es suficiente, como con toda tecnología, recibirla y sumarla automáticamente a nuestras prácticas; es necesario concienciar un proceso de acompañamiento que le potencie de humanidad, (y) de valor pedagógico.
Gracias por comentar.
Gracias por la cita, Jackson. Es cierto que con la tecnología el maestro se renueva, renueva sus prácticas, pero también lo es que no podemos dejar solo al maestro, tenemos que trabajar en equipo y promover espacios de experiencia compartida.
Gracias por comentar.