Competencias Ortográficas y Digitales.

O de cómo ya no será suficiente saber ortografía…

En la Universidad en la que trabajo (Enlace), estoy organizando un concurso de ortografía y uno de ensayo (enlace)(img). En sí, el concurso no supone mayor adelanto en su área. Sin embargo, para la Universidad si creo que es (puede ser) importante.
Los detalles logísticos de la prueba están listos. Se trata básicamente de una interfaz en la que, después de unas breves instrucciones, el usuario escucha una grabación de cuarenta segundos y digita lo que escucha en una serie de casillas como celdas de hoja de cálculo. A favor el usuario tiene la ventaja de encontrar algunas casillas con texto ya digitado en el lugar correspondiente y que además puede escuchar la grabación cuantas veces quiera. En contra y como control, el usuario solo tiene 240 segundos para terminar la prueba; la grabación es de 40 segundos.
En la primera versión del concurso, los estudiantes escuchaban un dictado que un profesor les hacía y lo copiaban en una hoja, que luego le pasaban al profesor encargado y éste evaluaba los errores para luego pasarme a mí los mejores cinco de cada curso. En esta segunda versión solo escuchan la grabación del computador y el sistema me indica directamente quienes fueron los mejores.
Al momento de diseñar la prueba, todo estaba muy bien. La razón por la que dejamos el tiempo límite fue la de evitar que el estudiante pudiera recurrir a otros programas para comprobar la grafía de las palabras. Al digitar el texto por supuesto que se requiriría algún tipo de destreza, y en éso precisamente radicó el «hallazgo» de reflexión…
Estuve presente en toda la primera jornada y fue muy «curioso», ver cómo de la primera versión de la prueba todos los que «se reconoce» que saben ortografía salían bastante contentos, sin embargo en esta oportunidad solo veía caras largas y con semblantes de que salían bastante «iniciados» por no haber podido completar la prueba.
Pienso en que quizás fue poco tiempo, pienso en que quizás la interfaz no ayudo, pero mucho más allá de eso, estoy seguro de que esta prueba no es solo de ortografía, sino de «competencias digitales». Cuando leemos a otros autores que hablan de brecha digital, encontramos frecuentes referencias al conocimiento de la tecnología… Pero qué pasa con aquellos cerebros ilustres, firmes literatos, personajes que se escandalizan con una a sin hache cuando corresponde, cuando sienten sus ojos heridos ante la ausencia de una jota por una je…
Pues seguramente, que tendrán que digitar con tres dedos y a velocidades pasmosas, a menos que quieran dictar sus reflexiones. Porque más que ortógrafos, ahora todos tenemos que ser buenos digitadores.
Dejaré abierto este apunte, para futuras «digitaciones».
Pregunto: ¿ Será la falta de competencias en el manejo de
la información, entre ellas del teclado, la que obliga al detrimento ortográfico
?
Etiquetado con: , , , , ,

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.